BARRA_HARD_CORE

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domingo, 18 de septiembre de 2016

CHOCO MILK: Pancholares [60's]

(ACTUALIZADA EL 25/03/2022) ¡Hola nuevamente, mis cole-amigos! (pésimo sobrenombre, pésimo. No se que estaba pensando) - Como ya es costumbre, una vez que retomo la labor de redactar en el Blog, después de un rato de ausencia, siempre me entra la emoción y hago varias publicaciones seguidas. Hay que aprovechar esos momentos de inspiración, porque si se les deja pasar ya no regresan (además de que estoy interesado en que el Blog se llene ya de diversidad, pues parece sólo dedicado a Dragon Ball... Y eso no es padre). Me he vuelto adicto, como pueden notarlo, a generar gifs. Espero que sean de su agrado... A mi si me gustan.

Bien, bien, bien... El día de hoy revisaremos una de las colecciones promocionales más famosas de toda la condenada historia (en México, claro está). Si les interesan los promocionales 100% clásicos y nacionales, tienen que darle un vistazo a ésta colección.  Pero, basta de banalidad, pasemos a la revisión: 
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Los Pancholares son los promocionales que les tocaron a tus padres y, tal vez, hasta a tus abuelos. Si les hablas de ellos muy seguramente esbozarán una sonrisa y te dirán algo así como: "Uuuuuuu... Ya ni me acordaba. Yo tenía un montón de esos, salía el Pancho Pantera y todo..."  Éstas  piezas se remontan a la mitad de la década de los años 60's del siglo pasado, aproximadamente. Lamentablemente nadie que yo conozca, recuerda cuando salieron exactamente, pero lo que si se, es que fue tanto el éxito de estos billetes que fueron distribuidos durante bastante tiempo, casi hasta finales de la década.

Aparentemente, la dinámica era que podías encontrar un billete dentro de las latas de Choco Milk (aunque, a la fecha, no he visto ninguna lata marcada con la promoción). Los billetes, a su vez, venían dentro de una bolsita de plástico sellada, directamente entre el chocolate. No he podido confirmar si sólo venía un sólo billete, o tal vez un par, o más... Porque de ser sólo uno por lata, vaya que era una promoción prohibitiva, pues comprar una lata completa no era regalado.


Latas de los años 70's. Mismo diseño que los ejemplares de los 60's.
De 825 y 230 gramos, respectivamente.

La existencia de los Pancholares no fue fortuita, si no fue debido a la dinámica de una promoción que consistía en juntar este dinero y poder canjearlo por premios en los centros de canje participantes, que se encontraban en varios puntos de la república. Ésta dinámica está ya más que usada y conocida hoy en día, sin embargo en aquellos maravillosos ayeres fue muy emocionante y novedoso para los niños.

Ésta divisa infantil fue impresa en billetes de diferentes denominaciones: desde los 500 hasta los 25,000 Pancholares (de El Banco Pancho Pantera). Los billetes más comunes eran los de menor denominación (claro que no querían que los consumidores arrasaran con los premios), o sea los de 500 y 1,000 Pancholares. A partir de ahí, la rareza de los demás billetes se incrementaba considerablemente, siendo los más raros los billetes de 5,000, 10,000 y 25,000 Pancholares:











¿Que tal, eh? Seguro esto los ha hecho recordar buenos momentos. Son piezas increíbles, con mucho detalle. Las ilustraciones y los diseños son geniales, pues de verdad simulaban billetes reales (y no como sus vergonzosos sucesores del '92... De los que hablaremos algún día, tal vez). Quien quiera que haya sido el responsable de estos diseños era un verdadero exigente consigo mismo, amante de lo exquisito. Cada rincón está muy cuidado. Impecable (hasta la firma de Pancho Pantera, en persona, viene en los billetes)

Hasta donde tengo entendido, estas cinco denominaciones son las únicas en existencia, sin embargo si hay más billetes... Oh si, mis queridos, nos hemos topado una vez más con el enemigo más grande del coleccionista: los variantes. Además de la rareza de los billetes con dominación alta, las variantes de los billetes en colores "opacos" fueron también limitadas y difíciles de hallar. En todo el tiempo que he estado buscando y consiguiendo estas piezas, sólo he podido dar con las variaciones de los billetes de 500, 1000 y 5,000 (y ahora también de 10,000) Pancholares:









En lo personal, el billete de 500 me gusta más en su presentación colorida, sin embargo el diseño del billete de 1,000 luce muy elegante en estos colores.... Mmmmmm... Me pregunto por qué Pancho Pantera tiene esa expresión como de molestia... ¿Será que no le pagaban lo suficiente cuando posó para estas ilustraciones y le parecía el colmo de los colmos que, además de su poca paga, esto fuera para imprimir dinero, literalmente y que no le tocara ni una tajada? Nunca lo sabremos, él es intocable, una divinidad.

Desconozco si de los demás billetes existan también variaciones de color, aunque es muy probable que si. De ser así, deben ser sumamente escasos y raros, pues jamás he visto ni si quiera una fotografía... aunque bueno, en la red no hay casi nada de esto o prácticamente nada. Me considero el primero que, oficialmente, se da a la tarea de reseñar esto con formalidad e interés... Dios, pero que presunción. Prefiero pensar (y espero) que no existan esas variantes, pues ya bastante dolor de cabeza a sido conseguir estos y no precisamente en las mejores condiciones, como pueden apreciar.

Para concluir, tenemos una última variante. Otro billete de 500 se lanzó en una presentación más pequeña que la de los dos anteriores, a manera de una pequeña agenda o directorio, donde te informaban sobre todos y cada uno de los premios disponibles en la promoción y su respectivo valor en Pancholares, además de incluir todas las ubicaciones de los centros de canje autorizados:


¿¡En serio!? ¿Seis millones y cuarto (lo que sea que eso signifique) Pancholares por una bicicleta? ¿¡Macho Mike escuchó bien!? ¿Seis millones y cuarto Pancholares? Los mejores premios, como pueden ver, tenían un valor exageradamente alto. Quien sabe si alguien de verdad si haya canjeado algo de la lista, a no ser que fuese un simple carrito o algo por el estilo... Sin pensar en el dinero gastado y la diabetes que tendría toda la bendita familia después de haber consumido tal cantidad de chocolate para haber logrado juntar tanto dinero Pancholar'... (Y bueno, como esto nunca se acaba, mi yo del futuro los saluda. Hoy, 25 de Marzo del 2022, hago una adición a ésta entrada con la afortunada aparición de otra variante con todos los premios, ésta vez del billete de 1,000 Pancholares. ¿Habrá de más denominaciones? Sólo el tiempo lo dirá.)


No se si olvido algún detalle, aunque sinceramente, en éste momento lo que quiero es acabar de una buena vez con la entrada. Rápidamente, explico las verdaderas razones por las cuales redacté ésta entrada:

Basura Invaluable es orgullosamente responsable de haber creado un pequeño espacio en la web, bajo el nombre de "Museo CHOCO MILK". Si, así es. Un museo virtual dedicado enteramente a Choco Milk y su historia, ¿por qué? por mera pasión a lo antiguo, a la nostalgia y al recuerdo. Pudo haber sido un museo dedicado a cualquier otro comestible con antigüedad en México, como las gelatinas Jell-O, el Refreso Pascual, etc. Pero he elegido a Choco Milk por la gran importancia que tiene Pancho Pantera en la cultura popular mexicana, pues simplemente todo mexicano lo conoce.

Es así, que hago ésta entrada a manera de "promoción" al museo, como un preview. Y que mejor elección que la famosísima colección de los PANCHOLARES para introducirlos al tema. En el museo podrán ver toda la colección de Choco Milk que he logrado juntar hasta ahora (sin excepción, no me he reservado ni una sóla pieza), sin embargo debido a la, digamos, naturaleza de la página, todo es más contemplativo, pues no sería conveniente para la dinámica del sitio atiborrar todo con descripciones y revisiones tan detalladas como lo hago en éste espacio... En fin.

Ustedes échenle un vistazo al Museo y háganme pedazos en los comentarios:

Has realidad el sueño de ésta imagen y dale click. Te llevará al Museo Choco Milk 
y la habrás ayudado a hacer su sueño realidad y cumplir con su destino.

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jueves, 15 de septiembre de 2016

HARIBO: Los"Panditas" Alemanes




¡Hola, hola! Un mes y tres días después de la última entrada. No está mal. Y que mejor manera de blasfemar contra la patria que haciendo una entrada de un artículo de otro país... ¡Ja! Que tontería. En fin, ésta entrada será muy, muy breve. Casi como si fuese un mero comentario, impulsado por mero sentimentalismo.

Hace un par de meses, mi hermano tuvo la oportunidad de viajar a Alemania (el primero, en varias generaciones familiares, que parece estar haciendo algo bueno de su vida). De su viaje trajo varias curiosidades y, sabiendo sobre mi gusto por los promocionales y basura similar, me trajo dos souvenirs de HARIBO, en su visita a la sucursal en Bonn, la que es una de las tres sucursales más grandes, mundialmente:



No hay que ser genio para darse cuenta que es un verdadero paraíso de ositos de goma o, mejor dicho, Ositos De Oro "Goldenbären", como se llaman los Haribo. Para quien no sepa que es esto, es muy simple y está indicado en el título de la entrada: son los "Panditas" alemanes, sólo que son mucho más antigüos y de mejor calidad. 

Sería muy tardado y aburrido hablar sobre toda la gama de productos que manejan, pero puedo decirles que hay más de 12 tipos diferentes de ositos, además de otros productos. Incluso han lanzado ya hasta toppings para reposteria. Una locura... ¡Ah! Por cierto, la sucursal en Bonn es de dos pisos y, además de osos de goma, venden una gran cantidad de artículos, otros dulces y coleccionables - que es lo que nos trae aquí ahora:

Frente de la caja.

Costado con el "Oso Dorado" original.


El otro costado... Impecable.


Cara trasera, se aprecian las bisagras de la tapa.

Cara de abajo. Puro color dorado...



Un artículo muy simple, pero con muchísima presencia. Ésta bellísima cajita es uno de los artículos que Haribo ha lanzado en conmemoración a su pasado. La caja está completamente basada en los primeros diseños de 1922, el logotipo original, el famoso Oso Dorado original... En fin. Es una belleza. 

Uno de mis detalles favoritos es la ilustración de los osos cachorros jugando con la pelota, en ambos costados de la caja. ¡Que bellas ilustraciones! ¡Que calidad tiene el pasado! - Desearía ser ésta caja. Como pueden apreciar en las fotos, el acabado es muy fino, la calidad de la impresión es excelente, los colores son muy vivos y el color dorado del metal es, extrañamente, hipnotizante. Perfecto e impecable.

La caja es así, vacía. No contenía ningún dulce, imagino que ese debe ser su propósito; compra la cajita y, aparte, compras los dulces. Más euros gastados, Haribo es feliz, tu eres feliz, todos son felices... Bueno, hasta aquí llega esto. ¡Si, en serio! de verdad es una entrada muy corta, que reitero, la hice por mero sentimentalismo y agradecimiento. Quería presumir ésta pieza... Y esta otra, que la reduje a una sola fotografía, porque no hay mucho que verle:


La presentación especial de la famosa selección de sabores frutales. Ésta presentación se ha vuelto una de las más vendidas, por el simple hecho de que el empaque tiene la forma de un inigualable osito de goma Haribo (los cuales, a mi parecer, son muy feos. Tienen una expresión de maniacos). Un artículo simple pero igual de interesante para conocer... Yo jamás lo había visto.

Si desean probar estos productos: 1. Pueden viajar a Alemania o 2. Pueden buscarlos en algunas tiendas de auto-servicio aquí en México. Me parece que en algunas sucursales de Superama venden un par de presentaciones diferentes... Deberían intentar, pero con mesura. Recuerden que el azúcar provoca alucinaciones.

Gracias por leer éste solitario Blog.
Un cordial saludo a todos nuestros nerds y traumados lectores.

Abur.